Mayor permanencia
Un ambiente agradable puede favorecer que el cliente se sienta cómodo y permanezca más tiempo en el espacio.
El marketing olfativo incorpora el aroma a la estrategia de marca para crear espacios más reconocibles, cuidados y memorables.
Una fragancia bien diseñada puede mejorar la experiencia, reforzar la percepción del espacio y ayudar a que la empresa se recuerde mejor.
La fragancia actúa de forma sutil sobre la experiencia y puede reforzar distintos objetivos comerciales y de marca.
Un ambiente agradable puede favorecer que el cliente se sienta cómodo y permanezca más tiempo en el espacio.
El aroma puede asociarse a una experiencia concreta y ayudar a que la marca se recuerde con mayor facilidad.
Una fragancia equilibrada puede reforzar sensaciones de limpieza, calidad, bienestar, exclusividad o cuidado.
Una identidad olfativa propia añade un elemento distintivo difícil de reproducir solo con recursos visuales.
Una misma estancia puede percibirse de forma distinta según la fragancia utilizada, su intensidad y el momento en el que el cliente entra en contacto con ella.
El aroma recibe al cliente y anticipa el tipo de experiencia que encontrará.
La fragancia refuerza los valores, la estética y el posicionamiento del negocio.
La asociación entre aroma y experiencia puede continuar después de abandonar el establecimiento.
La estrategia puede centrarse en el espacio, en la identidad corporativa o en productos que prolonguen la experiencia fuera del establecimiento.
Difusión profesional y controlada en tiendas, hoteles, oficinas, clínicas, gimnasios, restaurantes, eventos y otros espacios.
Selección o desarrollo de una fragancia vinculada a la personalidad, los valores y el posicionamiento de la empresa.
Mikados, sprays, perfumes y otros formatos personalizados para clientes, equipos, eventos o acciones de fidelización.
En mercados con productos y servicios cada vez más parecidos, la experiencia se convierte en una vía de diferenciación. Por eso, cada vez más empresas incorporan estímulos sensoriales para construir espacios reconocibles y mejorar la relación con el cliente.
Un regalo corporativo aromático permite llevar la identidad olfativa de la empresa hasta el hogar del cliente.
Cuando una persona coloca un mikado con la fragancia de la marca en su casa, la experiencia deja de limitarse al establecimiento y se integra en su entorno cotidiano.
La fragancia, la intensidad y el sistema de difusión deben responder al espacio, al público y al objetivo de la marca.
Estudiamos el posicionamiento, el cliente, el espacio y la sensación que se quiere transmitir.
Seleccionamos la fragancia, los equipos y los puntos de difusión más adecuados.
Ajustamos la intensidad y planificamos la reposición para conservar una percepción estable.
No exactamente. La ambientación busca que un espacio huela de forma agradable. El marketing olfativo relaciona ese aroma con una estrategia de marca, una experiencia y unos objetivos concretos.
Sí. Una misma identidad olfativa puede implantarse en distintos puntos de venta o centros, ajustando la intensidad y el sistema de difusión a cada espacio.
No. Una intensidad excesiva puede resultar contraproducente. El objetivo es conseguir una presencia perceptible, equilibrada y coherente con el entorno.
Sí. La fragancia puede trasladarse a mikados, sprays, perfumes y otros formatos corporativos para regalos, eventos o acciones de fidelización.
Cuéntanos cómo es tu empresa, qué espacios quieres aromatizar y qué quieres transmitir. Te ayudaremos a plantear una solución coherente y adaptada a tu identidad.
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